El alma de un Mediterráneo único

UNA MARCA DE TÚNEZ PARA EUROPA

El reto planteado por el cliente fue crear una marca de aceite de oliva virgen extra con una identidad icónica y vocación internacional, capaz de transmitir la calidad del producto y la riqueza de su origen tunecino, conectando al mismo tiempo con los códigos estéticos y culturales del consumidor europeo.

Ölivenz nace con una gama de tres variedades —Chetoui, Chamlali y Coupage— que representan distintas expresiones del olivar tunecino y de una cultura oleícola profundamente ligada al Mediterráneo. El objetivo era construir una marca con un posicionamiento de calidad, capaz de destacar en un mercado exigente y competitivo, donde el origen, la autenticidad y el diseño desempeñan un papel fundamental.

Para ello, desarrollamos una identidad visual contemporánea y sofisticada, alejada de los códigos más convencionales del sector. Una marca que reivindica sus raíces tunecinas desde una mirada actual, transformando la tradición en un lenguaje visual elegante, reconocible y universal.

El resultado es una imagen con personalidad propia, en la que la esencia tunecina y el carácter mediterráneo conviven en equilibrio, proyectando una propuesta de calidad preparada para conquistar nuevos mercados.

ÖLIVENZ ES AOVE

EL STORY TELLING

Desarrollamos el storytelling de la marca a partir de una idea central: Túnez como origen y el Mediterráneo como alma.

El aceite de oliva forma parte de la historia, el paisaje y la cultura gastronómica tunecina. Una herencia que conecta el cultivo del olivo con una manera de vivir en la que la tierra, la luz, el tiempo y la mesa ocupan un lugar esencial.

A partir de esta conexión, construimos el relato de Ölivenz como una expresión contemporánea de esa cultura. No se trata únicamente de poner en valor el origen del producto, sino de traducirlo en una experiencia de marca capaz de despertar emociones y transmitir autenticidad a través de cada detalle.

La identidad se aleja de las representaciones literales y de los códigos folclóricos para encontrar una expresión más universal, elegante y actual. Una forma de comunicar las raíces sin renunciar a la modernidad, y de reivindicar la personalidad tunecina desde una sensibilidad compartida por todo el Mediterráneo.

Así, Ölivenz se presenta como una marca que une territorios, culturas y formas de disfrutar la gastronomía. Un aceite con alma tunecina y esencia mediterránea, concebido para formar parte de una nueva manera de entender y apreciar el aceite de oliva virgen extra.

 

Una familia con tres variedades

La gama de Ölivenz se articula en torno a tres referencias: Chetoui, Chamlali y Coupage. Cada una representa una expresión diferente de la propuesta de la marca y, en conjunto, construyen una familia coherente, reconocible y con personalidad.

Chetoui y Chamlali ponen en valor dos variedades emblemáticas del patrimonio oleícola tunecino, mientras que Coupage amplía la gama con una propuesta basada en la combinación de variedades. Tres referencias que permiten expresar la diversidad del olivar de Túnez bajo una misma identidad visual.

El reto consiste en dotar a cada variedad de una personalidad diferenciada sin perder la unidad de marca. Para ello, el sistema de diseño mantiene unos códigos gráficos comunes que refuerzan el reconocimiento de Ölivenz, mientras que los elementos distintivos de cada referencia facilitan su identificación y contribuyen a construir una gama visualmente equilibrada.

El resultado es una familia de productos que combina coherencia y diferenciación, reforzando la percepción de calidad y facilitando su lectura en el lineal. Una gama pensada para transmitir una misma filosofía de marca a través de tres expresiones del aceite de oliva virgen extra tunecino.

Un diseño, terminaciones y resultado Premium

En el diseño de las etiquetas de la gama se han tenido en cuenta la limpieza de la gráfica, por lo que se ha decidido jugar con un troquel muy diferente que hace que la etiqueta esté dividida en dos y además usar estampación por calor diferente en cada variedad y además hemos aportado un plus con un golpe seco creado a partir de líneas con la silueta de la rama de olivo que hace que la etiqueta también sea táctil, la diferencia la hacen los detalles.

El packaging de Ölivenz se concibe como una extensión de la calidad del producto y de los valores que definen la marca. Cada decisión de diseño responde a la voluntad de construir una presentación cuidada, sofisticada y coherente con su posicionamiento en el mercado europeo.

La selección de materiales, papeles, acabados y recursos gráficos adquiere un papel esencial en la experiencia de producto. Las texturas, los contrastes y los detalles de impresión permiten enriquecer la percepción visual y táctil del envase, aportando profundidad y reforzando su carácter diferencial.

El color en la gama de tres productos

Para diferenciar las tres variedades de la gama, Chamlali, Chetoui y Coupage hemos pensado en una gama cromática vibrante e impactante, donde el código cromático se convierte en un elemento clave de reconocimiento.

Cada referencia se expresa a través de un color propio aplicado mediante estampación en caliente (hot foil), potenciando su presencia gracias a este acabado metalizado y luminoso. Este recurso facilita la rápida identificación de cada producto y refuerza su carácter contemporáneo y premium en el lineal.

Los colores seleccionados para la película de estampación dialogan de manera equilibrada con el verde profundo de la marca Ölivenz, pero además en las etiquetas, el símbolo de la marca que se sitúa sobre el logotipo adquiere el color propio de cada variedad.

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